Use our search engine

Mikeldi of honor 2020

Jean-Pierre y Luc Dardenne

LOS HERMANOS DARDENNE, LA REALIDAD Y SU SOMBRA

Con una de las voces más reconocibles y contundentes del cine social europeo, los hermanos Dardenne han forjado una de las filmografías más rigurosas y coherentes de la Historia del Cine reciente. ZINEBI reconoce su infatigable trayectoria con el Mikeldi de Honor a una carrera ejemplar que se inició en el género documental.

Jean-Pierre Dardenne (Engis, 1951) cursa estudios de Arte Dramático en el IAD (Institut des Arts de Diffusion) mientras su hermano menor Luc (Awirs, 1954) estudia Filosofía en la Universidad Católica de Lovaina. Ambos se inician en aquellos momentos en el vídeo documental de la mano del realizador, escritor, poeta y dramaturgo francés Armand Gatti. Con el objetivo de lograr suficiente dinero para producir sus propias películas documentales, no dudan en ponerse a trabajar en una central nuclear, y gracias a esos ingresos ponen en marcha en la localidad valona de Seraing la productora Dérives (1975), con la que se lanzan a la financiación de más de medio centenar de documentales. Entre ellos, los hermanos Dardenne graban una serie de cortos y mediometrajes documentales centrados en el pasado reciente de Bélgica y el entorno obrero de la región valona de Lieja, en la que ambos nacieron.

Su realidad más cercana pronto se convierte en el objeto de sus primeros trabajos documentales -algunos de los cuales podrán verse en ZINEBI-: en 1977 se embarcan en el proyecto titulado Le chant du rossignol [El canto del ruiseñor], en el que siete personas de la región de Lieja que militaron en la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial rememoran su lucha; en 1979 graban en Lorsque le bateau de Léon M. descendit la Meuse pour la première fois [Cuando el barco de Léon M. descendió por primera vez el río Mosa] a Léon Masy a bordo de un barco construido por él mismo en su garaje de Seraing, durante el reencuentro con el paisaje en el que se desarrolló en 1960 una huelga general; en 1980 se acercan a una publicación clandestina que se editaba en una fábrica de Seraing en Pour que la guerre s’achève les murs devaient s’écrouler [Para que la guerra se acabe, los muros deberían desmoronarse]; en 1981 dirigen su mirada a las radios libres en R… ne répond plus [R… Ya no responde]; mientras que en Leçons d’une université volante [Lecciones de una universidad al vuelo] se centran en el testimonio de expatriados polacos en Bélgica durante el período de aplicación de la Ley Marcial en Polonia; y, en 1983, dan el protagonismo al dramaturgo Jean Louvet, fundador del teatro proletario de La Louvière, en Regarde Jonathan. Jean Louvet, son oeuvre.

Los hermanos Dardenne ya no ruedan documentales, pero siguen –como durante su casi desconocida época en el territorio del documental militante- mirando desde allí a sus personajes de ficción. Ellos mismos aseguran que un documental es ir con la cámara “para conocer a alguien real” y establecer una relación “con su mirada”. Los hermanos Dardenne comprenden que esa persona puede prestarse a ser grabado o puede rehuir la cámara; son conscientes de que la vida de una persona real –como la de sus personajes – seguirá cuando se vayan ellos, y quieren conferir ese mismo grado de credibilidad a la ficción.

No es ningún secreto la influencia del pensamiento del filósofo Emmanuel Levinas en el cine de los Dardenne. El tratamiento de sus personajes de ficción parte de la ética del pensador lituano: relación cara a cara, con la alteridad, con el Otro. Para ellos, filmar a un individuo es volverse él.

Luc Dardenne, que siguió uno de los últimos cursos que impartió Levinas, ha reconocido cómo afectó a su manera de pensar y actuar la obra del filósofo. El título de uno de los ensayos de Levinas sirve para definir la obra de los hermanos Dardenne: para ellos el arte es la sombra de la realidad.

Así, con el mismo compromiso con el Otro –con el objeto de filmación- que definió el escritor y pensador de origen judío, los hermanos Dardenne abren su presente ciclo de ficción con la peculiar Falsch (1986), si bien no sería hasta el éxito de La promesse (1996) cuando alcanzaron un renombre internacional que los llevó a competir en la Sección Oficial de Cannes 1999 y ganar su primera Palma de Oro, gracias a Rosetta (1999). Ningún cineasta ha ganado el máximo galardón del festival más importante del mundo tres veces, pero los Dardenne sí que pertenecen al exclusivo grupo de los que han logrado dos (junto a Alf Sjöberg, Francis Ford Coppola, Bille August, Emir Kusturica, Shohei Imamura, Ken Loach y Michael Haneke) merced a la Palma de Oro concedida a El niño (L’enfant, 2005). Sus éxitos en Cannes, no obstante, también incluyen los premios al mejor guion -para El silencio de Lorna (Le silence de Lorna, 2008)-, a la mejor dirección -para El joven Ahmed (Le jeune Ahmed, 2019)- y el Gran Premio del Jurado -para El niño de la bicicleta (Le gamin au vélo, 2011).

Organizers
Organizadores
Sponsors
Patrocinadores
Collaborators
Colaboradores