Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao, organizado por el Ayuntamiento de Bilbao, ha concedido el primero de los Mikeldi de Honor de su 65ª edición a Frederick Wiseman (Boston, Massachusetts, EE. UU., 1930) por su decisiva contribución a la definición de lo que mayoritariamente entendemos por documental cinematográfico, y específicamente en el ámbito del documental observacional.

A sus casi 94 años, su imponente filmografía (cerca de 50 largometrajes, cortometrajes y varios episodios para la prestigiosa serie documental de la PBS Independent Lens) le ha conferido con justicia el aura de un cineasta legendario, capaz de seguir exhibiendo en cada nueva película documental la misma intuición de la que ya dio prueba en la seminal Titicut Follies (1967), retrato de la vida de los reclusos de una prisión psiquiátrica de Massachussets que se desarrolla ante una audiencia que todavía hoy queda impactada por la realidad que recoge la cámara “invisible” de Wiseman. Aquel primer largometraje –y tras él Law and Order (1969), Juvenile Court (1973), Meat (1976) o Near Death (1989), entre otros muchos– sirvió como pocos a extender el utópico objetivo del cine directo de convertir las imágenes y sonidos de las películas en aquello que un espectador de dichas películas podría ver y oír si estuviera en el lugar de la filmación en el mismo momento.

Wiseman, sin embargo, se alejaría de sus predecesores y compañeros de generación (de D. A. Pennebaker al británico Richard Leacock pasando por los hermanos Maysles) al defender que todas sus películas están teñidas de la subjetividad que implica cualquier decisión cinematográfica. Su versatilidad como cineasta quedó también a la vista, y desde una perspectiva novedosa con la introducción del uso del vídeo, en muchas de sus películas documentales del siglo XXI, a menudo aplicadas a la minuciosa descripción de ritos, procesos, costumbres de la sociedad o el funcionamiento cotidiano de instituciones de los Estados Unidos: State Legislature (2007), At Berkeley (2013), National Gallery (2014), Ex Libris (2017) o Monrovia, Indiana (2018).

UNA CARRERA RECONOCIDA INTERNACIONALMENTE

Frente a semejante trayectoria cinematográfica huelga decir que los premios recibidos por el cineasta han sido muy numerosos: recogió en 2016 un Oscar honorífico por toda su carrera, su trayectoria también ha sido reconocida en Cannes, Venecia, Turín o Jihlava, y recibió ya hace años premios honoríficos de la IDA (International Documentary Association), la Sociedad Americana de Directores de Fotografía (American Society of Cinematographers) y las asociaciones de críticos de cine de Los Ángeles y Nueva York.

Por la magnitud del legado artístico de una obra que se constituye como un enorme fresco cinematográfico de la sociedad estadounidense desde el último tercio del siglo XX hasta la actualidad (todavía es muy reciente su City Hall (2020), estrenada en el Estado en ZINEBI 62, y elegida mejor película del año por la revista francesa Cahiers du Cinéma), el Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao salda una deuda pendiente con el documentalista vivo más importante concediéndole el Mikeldi de Honor 2023.

ESTRENO DE SU ÚLTIMO DOCUMENTAL

Wiseman, que recogerá su trofeo Mikeldi de Honor en el Teatro Arriaga el día 10 de noviembre, durante el acto de inauguración de ZINEBI, estrenará en el Estado en esta edición de ZINEBI, dentro de la sección “Beautiful Docs. Panorama de documentales del mundo” su producción más reciente: Menus Plaisirs – Les Troisgros (2023), cuyo estreno mundial tuvo lugar en Venecia hace poco más de un mes.

En esta ocasión, Wiseman vuelve a hacer invisible su presencia para conducir de manera magistral a los espectadores al día a día de una de las dinastías de mayor prestigio en la alta cocina francesa, propietaria de tres restaurantes. Entre ellos, el Troisgros, fundado hace 93 años y con tres estrellas Michelín desde hace 55.

En Bilbao, se proyectará en los cines Golem Alhóndiga los días 11 y 16 de noviembre.